Los sonidos: Cumbia, rock, televisión, ollas, charlas.
Los olores: pis de gato, restos de comida, tempera, dióxido de carbono.
Las nacionalidades: Argentina, boliviana, colombiana, peruana.
Los día de semana: a la mañana poco movimiento pero algunos nos hacemos el desayuno y nos va a cursar. Al medio día, ruidos en la cocina pero no muchos porque no todos vuelven a almorzar. A la tarde entra y sale mucha gente, algunos llegan y se quedan haciendo algo, otros salen; unos llegamos, salimos y volvemos. A la noche es cuando más nos acumulamos, el momento en el que coincidimos en tiempo y espacio, cocinamos, miramos tele, lavamos los platos, nos bañamos (individualmente por supuesto).
Los fines de semana: somos menos, porque muchos se vuelven. A la mañana no vuela una mosca excepto las que revolotean cerca del tacho de la basura .El medio día deja de ser a las 12 A.M. y arranca aproximadamente a las 3 P.M. los pocos que se cocinan se esmeran, se toman su tiempo. A la tarde mucha tele y poco estudio. A la noche los que no somos de Salir a bolichear miramos tele y comemos algo.
A veces hay conflictos, inevitable entre personas que convive, pero siempre resolvemos las cosas hablando o por lo menos lo intentamos.
Hace poquito que llegué a este lugar, pero estoy viviendo mejores cosas que durante otras experiencias.
Así termino la presentación de mi nueva pensión, espero que les haya gustado.
Catalina Visintini
P.D: Tenemos un gato.
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