jueves, 27 de noviembre de 2014

Los linchamientos y la estigmatización

   
“La responsabilidad mediática debería llevar a buscar transformaciones sociales y no seguir profundizando problemas existentes.” Juan Manuel Amatta.




El caso de David Moreira tuvo gran repercusión en la ciudad de Rosario. David era un joven de dieciocho años que había sido visto robando la cartera de una mujer, minutos más tarde, un grupo de personas lo persiguió y golpeó y como consecuencia pasó días internado hasta que finalmente falleció.

El futuro comunicador social, Juan Manuel Amatta sostiene que, con respecto al caso de Moreira, “el tratamiento mediático en general, aunque no de todos los medios, fue bastante malo. Se rescatan algunas excepciones, con trabajos bien hechos, entrevistas a expertos y familiares del joven, pero en general se terminó estigmatizando a la víctima.”
“Creo que un trabajo como éste hubiera ameritado a una investigación seria por parte de los medios, para conocer todas las aristas del caso, no sólo de los hechos en sí, sino también de los afectados del caso y de cuestiones psicológicas o sociológicas que pudieran haber afectado el comportamiento de los perpetradores del hecho.”

Con respecto a la estigmatización y al prejuicio que se ve constantemente en los medios Amatta cree que “algunos medios terminan discriminando porque es más fácil y vende más opinar lo mismo que la mayoría de la gente.” Por otro lado, “la cuestión está en que los medios son formadores de opinión y de esta forma terminan replicando y profundizando estereotipos que podrían ayudar a cambiar. Por supuesto también tenemos la mirada de cada periodista que tiene que ver con la mochila cultural, ideológica y de vivencias de cada uno.”
Hoy en día, vemos como los medios terminan influyendo a las personas, y como incluso llegan a cambiar los pensamientos de la gente para bien o para mal. “La estigmatización por parte de los medio profundiza estigmas y estereotipos ya instalados en la sociedad y puede ayudar a generar nuevos.

Los medios pueden llegar a cometer muchos errores, desde mal uso de términos hasta discriminación. En el caso de David fueron notable tales fallas en distintos titulares de diarios o incluso en diversos videographs de varios noticieros e incluso la defensa contra los asesinos, como por ejemplo:
·         
      Titular de TN: David Moreira: este es el “pobre pibe” que robó en Rosario.
·         Página 12: Piden impunidad para los linchadores.
·         Rosario 3: Un grupo en Facebook promueve los linchamientos.

La violencia que se ejerce hoy en día es tanto verbal como física. Pareciera que los medios no son conscientes de la influencia, exclusión y preferencia que ejercen. Con respecto a esto Juan Manuel agrega: “Entiendo que la objetividad no existe, siempre estamos marcados por nuestras vivencias, formación y carga cultural.”

Según el diccionario de la Real Academia Española, la palabra “linchar” significa: “ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o reo”. Hoy en día, en los distintos medios de comunicación, ya sea televisión, radio o internet, se utiliza la palabra “linchamiento” incorrectamente, haciendo alusión en realidad a pegarle a alguien y no precisamente a matarlo o ejecutarlo.

Entonces, ¿Qué hace falta para que los medios reflexionen al respecto?

Pilar Bordoni


Entrevista: Juan Manuel Amatta, estudiante de 5º año de la carrera de Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario