“La responsabilidad mediática debería
llevar a buscar transformaciones sociales y no seguir profundizando problemas
existentes.” Juan Manuel Amatta.
El
caso de David Moreira tuvo gran repercusión en la ciudad de Rosario. David era
un joven de dieciocho años que había sido visto robando la cartera de una
mujer, minutos más tarde, un grupo de personas lo persiguió y golpeó y como
consecuencia pasó días internado hasta que finalmente falleció.
El
futuro comunicador social, Juan Manuel Amatta sostiene que, con respecto al
caso de Moreira, “el tratamiento mediático en general, aunque no de todos los
medios, fue bastante malo. Se rescatan algunas excepciones, con trabajos bien
hechos, entrevistas a expertos y familiares del joven, pero en general se
terminó estigmatizando a la víctima.”
“Creo
que un trabajo como éste hubiera ameritado a una investigación seria por parte
de los medios, para conocer todas las aristas del caso, no sólo de los hechos
en sí, sino también de los afectados del caso y de cuestiones psicológicas o
sociológicas que pudieran haber afectado el comportamiento de los perpetradores
del hecho.”
Con
respecto a la estigmatización y al prejuicio que se ve constantemente en los
medios Amatta cree que “algunos medios terminan discriminando porque es más
fácil y vende más opinar lo mismo que la mayoría de la gente.” Por otro lado,
“la cuestión está en que los medios son formadores de opinión y de esta forma
terminan replicando y profundizando estereotipos que podrían ayudar a cambiar.
Por supuesto también tenemos la mirada de cada periodista que tiene que ver con
la mochila cultural, ideológica y de vivencias de cada uno.”
Hoy en
día, vemos como los medios terminan influyendo a las personas, y como incluso
llegan a cambiar los pensamientos de la gente para bien o para mal. “La
estigmatización por parte de los medio profundiza estigmas y estereotipos ya
instalados en la sociedad y puede ayudar a generar nuevos.
Los
medios pueden llegar a cometer muchos errores, desde mal uso de términos hasta
discriminación. En el caso de David fueron notable tales fallas en distintos
titulares de diarios o incluso en diversos videographs de varios noticieros e
incluso la defensa contra los asesinos, como por ejemplo:
·
Titular de TN: David Moreira: este es el “pobre
pibe” que robó en Rosario.
·
Página 12: Piden impunidad para los
linchadores.
·
Rosario 3: Un grupo en Facebook promueve los
linchamientos.
La
violencia que se ejerce hoy en día es tanto verbal como física. Pareciera que
los medios no son conscientes de la influencia, exclusión y preferencia que
ejercen. Con respecto a esto Juan Manuel agrega: “Entiendo que la objetividad
no existe, siempre estamos marcados por nuestras vivencias, formación y carga
cultural.”
Según
el diccionario de la Real Academia Española, la palabra “linchar” significa:
“ejecutar sin proceso y tumultuariamente a un sospechoso o reo”. Hoy en día, en
los distintos medios de comunicación, ya sea televisión, radio o internet, se
utiliza la palabra “linchamiento” incorrectamente, haciendo alusión en realidad
a pegarle a alguien y no precisamente a matarlo o ejecutarlo.
Entonces,
¿Qué hace falta para que los medios reflexionen al respecto?
Pilar
Bordoni
Entrevista: Juan Manuel Amatta, estudiante de 5º año
de la carrera de Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario.

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