“¿Querés
leer la realidad o que te contemos fantasías?” en la frase con la que el
periodista Jorge Boimvaser culmina una nota en
la que a raíz de la causa Ángeles Rawson
denuncia casos en los que los medios de comunicación se ocupan de difundir
información errónea y falsa, confundiendo a la audiencia y desinformando.
Hoy en día, para vergüenza de muchos comunicadores sociales y
periodistas responsables y comprometidos, existen profesionales que trabajan en
los medios masivos de comunicación que no tienen en cuenta, o no les importa,
el impacto que sus producciones informativas tienen sobre la sociedad. Tal es
así que, con tal de “sacar la noticia rápido” y/o hacer menos trabajo de
investigación, dan a conocer datos erróneos sobre casos que no solo influyen
socialmente, sino que también afectan a la vida de las personas implicadas,
personas que tienen amigos, vecinos, familia y una vida que se puede ver
dificultada por un mal tratamiento mediático.
En el área de periodismo policial existen muchos casos en los que los
jóvenes y las personas que viven en barrios humildes sufren discriminación y
son estigmatizados por sus vestimentas, color de piel o condición social. Los
varones que responden a estos estereotipos son considerados como peligrosos, demorados con
frecuencia por la policía por averiguación de antecedentes y están más expuestos
a ser detenidos por ser el primer sospechoso frente a un delito. El caso de las
mujeres es diferente, la violencia mediática está más relacionada a como los
periodistas hacen responsables a las víctimas, que en la mayoría de los casos
fueron violadas, golpeadas, secuestradas y hasta asesinadas, por lo que les
pasó basándose en el aspecto físico que tenían y la vestimenta que llevaban a
la hora de ser maltratadas. Ejemplo de esto son los casos de Ángeles y Melina.
El siguiente documento realizado
por la
Dirección de Análisis, Investigación y
Monitoreo de la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual
denuncia el mal tratamiento de la información, la falta de profesionalismo de
los medios y los periodista y la continua violación de los derechos de las
personas relacionadas con el caso.
Adjunto nota: http://www.defensadelpublico.gob.ar/Informe%20DAIM%20sobre%20cobertura%20A%20Rawson.pdf
En una
nota que aparece en la Red de la Cátedra de Redacción I de esta faculta se
puede ver como una alumna tomando el caso de Melina Romero y el del Triple
crimen de Villa Moreno, denuncia la estigmatización que sufren los jóvenes
de nuestra sociedad, estigmatización que se ve reflejada en los medios de
comunicación.
Aparentemente en el siglo XXI, en este
país, una mujer no puede vestir lo que tenga ganas porque es considerada como
una “chica fácil” y por eso debe hacerse responsable si la maltratan, y un
varón humilde y que responde a ciertos estereotipos no puede circular
libremente por la vía pública porque es considerado peligroso. Esto es un
PROBLEMA SOCIAL que se ve fuertemente reflejado y alimentado por el mal e irresponsable uso que hacen algunos
“profesionales” de los medios masivos de comunicación.
Catalina Visintini
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